Esta vez todo había sido diferente, su propia ansia por matar le había herido y su dolor era insoportable. La victima tendida en el suelo ya no respiraba, su cuerpo ensangrentado continuaba sobre aquella bala de heno mal esparcida, dejando el suelo empapado también con el acuoso liquido.

Fue en aquel momento donde se dio cuenta de que su rencor había ido demasiado lejos, al contemplar la escena escalofriante, pues los ojos de la mujer no derramaría lagrima alguna, ya que las tijeras de podar se encontraban alojadas en sus cuencas donde la masa del globo ocular al perforarse se había perdido.

Dos años antes ….

Eran las siete de la mañana y una mano sucia y temblorosa le daba al interruptor de la luz. El panorama era lamentable no se podía demorar más se decía, tendría que aplicarse y pensar que pronto viviría acompañado y que tendría que limpiar aquel apartamento, intentando distraer por un instante su mente y dado de que era Domingo, se prepararía un suculento desayuno y luego dormiría, no tenia ya ganas de fiesta y el Lunes comenzaban los exámenes.

Mientras el pan saltaba del tostador Dylan conecto el televisor, no parecía comenzar muy bien aquella jornada de descanso, cuando el presentador abría el noticiario con aquel suceso macabro …..

“Joven encontrado muerto en el granero de la colina, su cuerpo fue hallado por una pareja que acudía al lugar de los hechos, como tantas otras lo hacen un Sábado por la noche”

La noticia saltaba entonces en todos los canales televisivos y en cualquiera se podía escuchar el mismo titular, aunque lo siniestro de los hechos estaba por ser escuchado, el joven Dylan aumento el sonido, continuando atento a tan semejante carnicería …..

” El cadáver, que se supone pertenece a un joven de la zona de unos 22 años, sera trasladado del lugar del crimen al hospital, la autopsia revelara las causas de la muerte, ya que como bien dicen los expertos, la victima fue presa de un acto de canibalismo, que destrozo parte de su rostro a bocados”

Precisamente y encima de aquellas palabras que dejarían a cualquiera preso del pánico, su boca propinaba a la tostada un bocado que dejaba señalada su dentadura en aquel pan. Cansado y ahora algo más nervioso Dylan dio por concluido el desayuno arrojando al fregadero su café y a la basura la media tostada que había quedado después del bocado que le dio.

Los datos prestados por la policía para el reconocimiento de aquel cadáver fue esencial para reconocer al joven muerto como Robert, un compañero de la universidad y que casualmente había participado con él en un trabajo hacia tan solo unos días.

Así fue como se lo explicaría a los agentes, cuando minutos después de acostarse llegaron a truncar su descanso, haciéndole diversas preguntas. Tomándole ante todo muestras de ADN.

Así fue el comienzo de aquel Domingo de descanso que tanto esperaban los jóvenes del lugar, después de una larga jornada de diversión como acostumbraban a tomarse los Sábados. Entonces llego el Lunes y el punto de concentración estaba en aquel grupo de amigos y amigas de Robert, que no daban crédito a que la presencia de su amigo faltase de allí, y les fuese arrebatada por un asesino antropófago.

El grupo lo formaban ahora cinco adolescentes enojados con aquel que se había ensañado con su amigo, hasta el punto de arrancarle la cara a bocados. Margaret y Rossi, lloraban desesperadas mientras los chicos, Peter, Julius y el propio Dylan se arrepentían de haber dejado solo al joven.

Ya habían pasado varios meses del brutal asesinato, y los jóvenes volvían a organizar sus fiestas del sábado noche, en un ambiente en el que faltaba su amigo, pero que el concepto de la edad les permitía adaptarse fácilmente. Comenzaba como siempre con unas copas ligeras de alcohol para poder durar toda la noche despierto, luego un poco de aquel alucinógeno que tantos problemas les ocasionaba y que tantas veces habían decidido anularlo de aquellas noches de bacanales excesos de la sustancia que les hacia equivocadamente divertirse más.

Ya pasaron aquellos días de investigación en donde los amigos y amigas del entorno de Robert, habían sido los principales sospechosos, todos se divertían al son de la música bailando, sin duda rodeados por el amigo más sanguinario y sin escrúpulos.

Estaba amaneciendo cuando Margaret pedía a Peter que la acompañase a su casa se encontraba indispuesta, la demasía de un abuso descontrolado la habían hecho vomitar varias veces y así no disfrutaba del ambiente.

Él aviso a los demás amigos de que iba a hacer aquel favor a la joven, y cogiéndola del brazo la saco del bajo donde acostumbraban a reunirse. Margaret estaba fuera de si y al contacto físico con el joven lo abrazo dándole un beso en los labios, acción que los adormilados compañeros de fiesta vieron.

A la mañana siguiente en casa de cada uno iban despertando intentando recordar como fue aquel final de fiesta que ninguno sabia como había terminado, ademas fueron de nuevo recibiendo, la ultima hora de un nuevo suceso de asesinato, que según la policía al visitarlos les iban relatando, mientras les exigían ya entonces sus cuartadas.

La primera en ser investigada fue Rossi, a la que sus padres despertaron y sobresaltada se levanto al escuchar por su madre que uno de sus amigos lo encontraron muerto en el granero de la colina.

La joven no daba crédito, cuando el policía y haciendo uso de la crueldad explicaba sin eludir detalle como había acontecido aquel otro asesinato sangriento, las formas eran las adecuadas ya que lo que pretendían era que los chicos perdieran la tranquilidad, para descubrir así al criminal que se suponía había vuelto a actuar de aquella manera tan antropófaga.

– No podemos desvelar muchos de los detalles ya que aún esta en proceso la autopsia, pero el chico mostraba signos de canibalismo cuando le encontramos, decía el agente Reynolds al expresarse ante la joven.

– Sin ánimos de ofender te preguntare, si tú, ¿intimaste con él en alguna ocasión?

– Si, contesto en voz baja Rossi.

– Pero no quiero que lo escuchen mis padres, ¿Por qué, me lo pregunta? siguió hablando la joven.

– Pues solo hay una razón para ello, veras, Peter ademas de haber sido asesinado de la manera más brutal, con un golpe que le abrió la cabeza en dos partes, y ensañándose con él destrozando su abdomen con un rastrillo, por donde se le escapaban los intestinos, que salían por los cortes producidos, le fue arrancado un tatuaje que tenia en una nalga.

– ¿Sabrías decirnos de que se trataba? continúo con aquella pregunta.

Rossi intentaba entre arcada y arcada contestar a las preguntas del agente, aunque le resultaba muy difícil, ya que en dos ocasiones a la joven se le llego a llenar la boca de un liquido agrio que le impedía hasta respirar. Comenzó a toser e intento tragar lo que su cuerpo devolvía tan solo con imaginar aquel escenario y a su amigo con las tripas fuera, sin olvidarse de como quedaría aquella parte de su cuerpo donde hacia unos meses se había tatuado el nombre del amigo que ahora sabia había corrido la misma suerte.

– Un corazón, un corazón, que encerraba el nombre de Robert, contestaba la chica, a la que no le dio tiempo a continuar, yendo en aumento su náusea y llenando al final de arriba a bajo al inspector que le preguntaba.

– Esta bien, tranquila ¿lo sabia alguien más? pregunto aquel hombre mientras estiraba su brazo, alcanzando el pañuelo que le permitiría limpiarse aquella involuntaria asquerosidad, efecto producido sin duda por él mismo.

Rossi respondió con una afirmación, nombrando a Margaret como la poseedora de dicha información.

Por ese día terminaría la investigación ya que era Domingo y los jóvenes que quedaban por interrogar padecerían sin duda los mismos efecto, tal y como ocurrió en ella, eran los síntomas de una gran resaca unidos a la exposición de los hechos y de aquella forma Reynolds no estaba dispuesto a seguir actuando ya que él también tenia derecho al descanso dominical, a pesar que con un intervalo de meses habían ocurrido dos asesinatos de los cuales el primero de ellos aún estaba sin resolver.

Aquel caso que inicio el denominado ahora “el granero asesino” por haber encontrado los dos cuerpos en el mismo lugar, se encontraba sin culpable debido a que las pruebas contra ellos no eran del todo fiables, las pruebas de ADN no coincidieron con ninguno de los que aquella primera noche, tuvieron relación con el joven Robert, descubriendo no hacia mucho que los mordiscos que presentaba no correspondían a ninguna dentadura, si no que habían sido practicados por una tenaza de jardinero encontrada en el lugar de los hechos, en la que coincidía la sangre con la del afortunado muchacho. Con certeza el asesino había arrancado meticulosamente la carne de aquel rostro simulando unos besos, igualmente que ahora si se trataba del mismo asesino quito el tatuaje arrancándolo limpiamente de su trasero.

Solo había algo en común entre los dos muertos, los dos se había averiguado que eran de tendencia homosexual, detalle que no pareció mucho agradar entre los vecinos del lugar y que al parecer no importaba a sus propios amigos, que lo declararon sin tapujos y con suma tolerancia.

Margaret aquel día y después de muchos sin encontrarse con Rossi entablaron una conversación al respecto, las dos chicas eran las únicas pertenecientes al grupo, los demás habían sido chicos, se sentían protegidas ya que a pesar que se relacionaban sexualmente con todos, lo hacían sabiendo que no quedarían preñadas pues sus amigos no les obligaban a penetrarlas solo la masturbación era a lo máximo que ellas aspiraban tener con ellos. Aquella tarde las dos se arrepentían de estar hablando de ello, frivolizando con lo que estaban diciendo y bromeando con que ahora tenían que centrarse en los heteros, pues su virginidad podría ser perpetua si continuaban alimentando su placer solamente con gays y despreciando como lo habían hecho con los que no lo eran.

Un año después

En el cumpleaños de Dylan y el cual no había podido celebrarse por coincidir con la muerte de su amigo Peter, las dos jóvenes se aventuraron a que la conversación que habían tenido tuviese sus consecuencias.

Rossi tonteaba con el anfitrión a la fiesta mientras Margaret lo hacia con Julius, las dos muchachas eran muy bellas al igual que ellos dos mantenían un culto al cuerpo demasiado exagerado. Por eso mismo ellas eran tan vulnerables como frágiles, sus intensas dietas para mantener aquella silueta delgada las debilitaban hasta tal punto que sus huesos se quebraban con facilidad, y así fue como a Rossi al bajar la escalera de la piscina se resbalo y el crujir de su peroné llamo la atención de los invitados sobre todo de los más cercanos.

Y como ocurre siempre y a pesar de que los comentarios eran alarmantes, todos querían ver lo sucedido y se acercaron aún más. El espectáculo estaba servido para los más macabros, pues a Rossi se le salia por un lado de la pierna el hueso, se veía claramente como había perforado la carne y por tal motivo una mancha de sangre enturbiaba el agua. Lo ocurrido servia para retrasar aquel primer encuentro que tendrían Dylan y Rossi y el que no tuvieron tiempo de concretar debido al lamentable accidente, y que a uno de los dos sirvió para evadir su obligada cita con el otro.

La celebración del cumpleaños paso a tener su final de fiesta junto a la celebración de la recuperación de Rossi, que ya desprovista de la molesta escayola, podía desenvolverse a su antojo enseñando victoriosa su cicatriz aún con los puntos de la operación visiblemente tiernos. Aquella tarde si que se cumplieron los deseos de los cuatro jóvenes, que gozando de una autentica cama redonda terminaron dándose placer mutuamente. Dando fin así al reto que las dos jóvenes se habían puesto.

Pero una mañana en la que la niebla espesa de aquellos días aparecía, Margaret salia de su casa para acudir a clase, y en mitad del camino, Dylan se unía a ella para llegar juntos. La bruma no dejaba ver la belleza de la que podía presumir la joven, que era para Dylan la mujer más hermosa y sensual que existía en el mundo. Así adulando como hacia muy menudo se sentaron en un banco que en el lugar más oscuro de aquel parque les aguardaba. El joven se acercara demasiado a Margaret que sentía como su corazón latía descontrolado, agarrándole un pecho la joven se quejaba de que le hacia daño. Mientras él continuaba apretando su voluptuoso pezón diciendo ….

– Como me gustaría darte un mordisco y apretar mis dientes hasta que te sangrase.

Sintiendo a su vez como las manos de Margaret lo separaban, despreciando así a su amigo que no reaccionaba a su rechazo.

Un año después

La bruma de la mañana no dejaba realizar su tarea a los bomberos, un joven deambulando por la carretera había dejado, no se sabia si voluntaria o involuntariamente, estampar su cuerpo sobre un automóvil que circulaba por allí, la velocidad seria excesiva ya que su cuerpo impacto de lleno en el parabrisas dejándolo sin vida al seccionar su cuello por donde se desangro en minutos.

Muy cerca de allí los policías recibían un aviso de que se había encontrado en el granero asesino un nuevo cadáver, una mujer muerta con una tijera de podar clavada en los ojos, con esta victima ya eran cinco los asesinados en aquellas circunstancias. Meses antes fue una pareja de las tantas que aprovechaban el viejo granero para tener relaciones, a pesar de la maldición que sobre el cernía, cuando en cada amanecer con niebla aparecía un cadáver.

Pues hacia un par de meses habían sido dos juntos, el muchacho colgado por el pecho con un gancho que le perforo literalmente el corazón y la joven que le acompañaba no había corrido mejor suerte, el de ella se encontraba encima de aquel banco de apoyo abierto por la mitad y con un un punzón clavado en medio.

El viejo granero se había ganado en dos años y con creces el sobre nombre de granero asesino. Creando el desacierto en las investigaciones de la policía que cada vez que podía tener una pista cualquier otra trastocaba toda la teoría del asesino caníbal, como también era llamado el SUDE.

Una escalofriante sensación se apreciaba al caminar por los pasillos de la morgue, el inspector Reynolds tenia que estar allí para recibir el informe del medico forense, se saludaron fríamente como estaban los dos cadáveres, el doctor Smith procedió con el protocolo y a la identificación ….. Mujer y hombre de 21 y 22 años respectivamente, sanos y sin ninguna enfermedad aparente, solo las secuelas que deja una juventud desenfrenada …. Hora de la muerte ella a las 6 de la mañana, él a las 7 hora de más densidad de niebla, por tanto causa de la muerte accidente de trafico, ella asesinada brutalmente, tú puedes verlo Reynolds ella no.Y por ultimo los dos estudiantes en el mismo centro universitario y según sus compañeros no eran pareja porque ella no quería.

– Olvidas decirme sus nombres Smith ….

– Cierto Reynolds, se me olvidaba, ella Margaret, él Dylan. -Respectivamente claro.

Esta vez todo había sido diferente, su propia ansia por matar le había herido y su dolor era insoportable. La victima tendida en el suelo ya no respiraba, su cuerpo ensangrentado continuaba sobre aquella bala de heno mal esparcida, dejando el suelo empapado también con el acuoso liquido.

Fue en aquel momento donde se dio cuenta de que su rencor había ido demasiado lejos, al contemplar la escena escalofriante, pues los ojos de la mujer no derramaría lagrima alguna, ya que las tijeras de podar se encontraban alojadas en sus cuencas donde la masa del globo ocular al perforarse se había perdido.

Dos años antes ….

Eran las siete de la mañana y una mano sucia y temblorosa le daba al interruptor de la luz. El panorama era lamentable no se podía demorar más se decía, tendría que aplicarse y pensar que pronto viviría acompañado y que tendría que limpiar aquel apartamento, intentando distraer por un instante su mente y dado de que era Domingo, se prepararía un suculento desayuno y luego dormiría, no tenia ya ganas de fiesta y el Lunes comenzaban los exámenes.

Mientras el pan saltaba del tostador Dylan conecto el televisor, no parecía comenzar muy bien aquella jornada de descanso, cuando el presentador abría el noticiario con aquel suceso macabro …..

“Joven encontrado muerto en el granero de la colina, su cuerpo fue hallado por una pareja que acudía al lugar de los hechos, como tantas otras lo hacen un Sábado por la noche”

La noticia saltaba entonces en todos los canales televisivos y en cualquiera se podía escuchar el mismo titular, aunque lo siniestro de los hechos estaba por ser escuchado, el joven Dylan aumento el sonido, continuando atento a tan semejante carnicería …..

” El cadáver, que se supone pertenece a un joven de la zona de unos 22 años, sera trasladado del lugar del crimen al hospital, la autopsia revelara las causas de la muerte, ya que como bien dicen los expertos, la victima fue presa de un acto de canibalismo, que destrozo parte de su rostro a bocados”

Precisamente y encima de aquellas palabras que dejarían a cualquiera preso del pánico, su boca propinaba a la tostada un bocado que dejaba señalada su dentadura en aquel pan. Cansado y ahora algo más nervioso Dylan dio por concluido el desayuno arrojando al fregadero su café y a la basura la media tostada que había quedado después del bocado que le dio.

Los datos prestados por la policía para el reconocimiento de aquel cadáver fue esencial para reconocer al joven muerto como Robert, un compañero de la universidad y que casualmente había participado con él en un trabajo hacia tan solo unos días.

Así fue como se lo explicaría a los agentes, cuando minutos después de acostarse llegaron a truncar su descanso, haciéndole diversas preguntas. Tomándole ante todo muestras de ADN.

Así fue el comienzo de aquel Domingo de descanso que tanto esperaban los jóvenes del lugar, después de una larga jornada de diversión como acostumbraban a tomarse los Sábados. Entonces llego el Lunes y el punto de concentración estaba en aquel grupo de amigos y amigas de Robert, que no daban crédito a que la presencia de su amigo faltase de allí, y les fuese arrebatada por un asesino antropófago.

El grupo lo formaban ahora cinco adolescentes enojados con aquel que se había ensañado con su amigo, hasta el punto de arrancarle la cara a bocados. Margaret y Rossi, lloraban desesperadas mientras los chicos, Peter, Julius y el propio Dylan se arrepentían de haber dejado solo al joven.

Ya habían pasado varios meses del brutal asesinato, y los jóvenes volvían a organizar sus fiestas del sábado noche, en un ambiente en el que faltaba su amigo, pero que el concepto de la edad les permitía adaptarse fácilmente. Comenzaba como siempre con unas copas ligeras de alcohol para poder durar toda la noche despierto, luego un poco de aquel alucinógeno que tantos problemas les ocasionaba y que tantas veces habían decidido anularlo de aquellas noches de bacanales excesos de la sustancia que les hacia equivocadamente divertirse más.

Ya pasaron aquellos días de investigación en donde los amigos y amigas del entorno de Robert, habían sido los principales sospechosos, todos se divertían al son de la música bailando, sin duda rodeados por el amigo más sanguinario y sin escrúpulos.

Estaba amaneciendo cuando Margaret pedía a Peter que la acompañase a su casa se encontraba indispuesta, la demasía de un abuso descontrolado la habían hecho vomitar varias veces y así no disfrutaba del ambiente.

Él aviso a los demás amigos de que iba a hacer aquel favor a la joven, y cogiéndola del brazo la saco del bajo donde acostumbraban a reunirse. Margaret estaba fuera de si y al contacto físico con el joven lo abrazo dándole un beso en los labios, acción que los adormilados compañeros de fiesta vieron.

A la mañana siguiente en casa de cada uno iban despertando intentando recordar como fue aquel final de fiesta que ninguno sabia como había terminado, ademas fueron de nuevo recibiendo, la ultima hora de un nuevo suceso de asesinato, que según la policía al visitarlos les iban relatando, mientras les exigían ya entonces sus cuartadas.

La primera en ser investigada fue Rossi, a la que sus padres despertaron y sobresaltada se levanto al escuchar por su madre que uno de sus amigos lo encontraron muerto en el granero de la colina.

La joven no daba crédito, cuando el policía y haciendo uso de la crueldad explicaba sin eludir detalle como había acontecido aquel otro asesinato sangriento, las formas eran las adecuadas ya que lo que pretendían era que los chicos perdieran la tranquilidad, para descubrir así al criminal que se suponía había vuelto a actuar de aquella manera tan antropófaga.

– No podemos desvelar muchos de los detalles ya que aún esta en proceso la autopsia, pero el chico mostraba signos de canibalismo cuando le encontramos, decía el agente Reynolds al expresarse ante la joven.

– Sin ánimos de ofender te preguntare, si tú, ¿intimaste con él en alguna ocasión?

– Si, contesto en voz baja Rossi.

– Pero no quiero que lo escuchen mis padres, ¿Por qué, me lo pregunta? siguió hablando la joven.

– Pues solo hay una razón para ello, veras, Peter ademas de haber sido asesinado de la manera más brutal, con un golpe que le abrió la cabeza en dos partes, y ensañándose con él destrozando su abdomen con un rastrillo, por donde se le escapaban los intestinos, que salían por los cortes producidos, le fue arrancado un tatuaje que tenia en una nalga.

– ¿Sabrías decirnos de que se trataba? continúo con aquella pregunta.

Rossi intentaba entre arcada y arcada contestar a las preguntas del agente, aunque le resultaba muy difícil, ya que en dos ocasiones a la joven se le llego a llenar la boca de un liquido agrio que le impedía hasta respirar. Comenzó a toser e intento tragar lo que su cuerpo devolvía tan solo con imaginar aquel escenario y a su amigo con las tripas fuera, sin olvidarse de como quedaría aquella parte de su cuerpo donde hacia unos meses se había tatuado el nombre del amigo que ahora sabia había corrido la misma suerte.

– Un corazón, un corazón, que encerraba el nombre de Robert, contestaba la chica, a la que no le dio tiempo a continuar, yendo en aumento su náusea y llenando al final de arriba a bajo al inspector que le preguntaba.

– Esta bien, tranquila ¿lo sabia alguien más? pregunto aquel hombre mientras estiraba su brazo, alcanzando el pañuelo que le permitiría limpiarse aquella involuntaria asquerosidad, efecto producido sin duda por él mismo.

Rossi respondió con una afirmación, nombrando a Margaret como la poseedora de dicha información.

Por ese día terminaría la investigación ya que era Domingo y los jóvenes que quedaban por interrogar padecerían sin duda los mismos efecto, tal y como ocurrió en ella, eran los síntomas de una gran resaca unidos a la exposición de los hechos y de aquella forma Reynolds no estaba dispuesto a seguir actuando ya que él también tenia derecho al descanso dominical, a pesar que con un intervalo de meses habían ocurrido dos asesinatos de los cuales el primero de ellos aún estaba sin resolver.

Aquel caso que inicio el denominado ahora “el granero asesino” por haber encontrado los dos cuerpos en el mismo lugar, se encontraba sin culpable debido a que las pruebas contra ellos no eran del todo fiables, las pruebas de ADN no coincidieron con ninguno de los que aquella primera noche, tuvieron relación con el joven Robert, descubriendo no hacia mucho que los mordiscos que presentaba no correspondían a ninguna dentadura, si no que habían sido practicados por una tenaza de jardinero encontrada en el lugar de los hechos, en la que coincidía la sangre con la del afortunado muchacho. Con certeza el asesino había arrancado meticulosamente la carne de aquel rostro simulando unos besos, igualmente que ahora si se trataba del mismo asesino quito el tatuaje arrancándolo limpiamente de su trasero.

Solo había algo en común entre los dos muertos, los dos se había averiguado que eran de tendencia homosexual, detalle que no pareció mucho agradar entre los vecinos del lugar y que al parecer no importaba a sus propios amigos, que lo declararon sin tapujos y con suma tolerancia.

Margaret aquel día y después de muchos sin encontrarse con Rossi entablaron una conversación al respecto, las dos chicas eran las únicas pertenecientes al grupo, los demás habían sido chicos, se sentían protegidas ya que a pesar que se relacionaban sexualmente con todos, lo hacían sabiendo que no quedarían preñadas pues sus amigos no les obligaban a penetrarlas solo la masturbación era a lo máximo que ellas aspiraban tener con ellos. Aquella tarde las dos se arrepentían de estar hablando de ello, frivolizando con lo que estaban diciendo y bromeando con que ahora tenían que centrarse en los heteros, pues su virginidad podría ser perpetua si continuaban alimentando su placer solamente con gays y despreciando como lo habían hecho con los que no lo eran.

Un año después

En el cumpleaños de Dylan y el cual no había podido celebrarse por coincidir con la muerte de su amigo Peter, las dos jóvenes se aventuraron a que la conversación que habían tenido tuviese sus consecuencias.

Rossi tonteaba con el anfitrión a la fiesta mientras Margaret lo hacia con Julius, las dos muchachas eran muy bellas al igual que ellos dos mantenían un culto al cuerpo demasiado exagerado. Por eso mismo ellas eran tan vulnerables como frágiles, sus intensas dietas para mantener aquella silueta delgada las debilitaban hasta tal punto que sus huesos se quebraban con facilidad, y así fue como a Rossi al bajar la escalera de la piscina se resbalo y el crujir de su peroné llamo la atención de los invitados sobre todo de los más cercanos.

Y como ocurre siempre y a pesar de que los comentarios eran alarmantes, todos querían ver lo sucedido y se acercaron aún más. El espectáculo estaba servido para los más macabros, pues a Rossi se le salia por un lado de la pierna el hueso, se veía claramente como había perforado la carne y por tal motivo una mancha de sangre enturbiaba el agua. Lo ocurrido servia para retrasar aquel primer encuentro que tendrían Dylan y Rossi y el que no tuvieron tiempo de concretar debido al lamentable accidente, y que a uno de los dos sirvió para evadir su obligada cita con el otro.

La celebración del cumpleaños paso a tener su final de fiesta junto a la celebración de la recuperación de Rossi, que ya desprovista de la molesta escayola, podía desenvolverse a su antojo enseñando victoriosa su cicatriz aún con los puntos de la operación visiblemente tiernos. Aquella tarde si que se cumplieron los deseos de los cuatro jóvenes, que gozando de una autentica cama redonda terminaron dándose placer mutuamente. Dando fin así al reto que las dos jóvenes se habían puesto.

Pero una mañana en la que la niebla espesa de aquellos días aparecía, Margaret salia de su casa para acudir a clase, y en mitad del camino, Dylan se unía a ella para llegar juntos. La bruma no dejaba ver la belleza de la que podía presumir la joven, que era para Dylan la mujer más hermosa y sensual que existía en el mundo. Así adulando como hacia muy menudo se sentaron en un banco que en el lugar más oscuro de aquel parque les aguardaba. El joven se acercara demasiado a Margaret que sentía como su corazón latía descontrolado, agarrándole un pecho la joven se quejaba de que le hacia daño. Mientras él continuaba apretando su voluptuoso pezón diciendo ….

– Como me gustaría darte un mordisco y apretar mis dientes hasta que te sangrase.

Sintiendo a su vez como las manos de Margaret lo separaban, despreciando así a su amigo que no reaccionaba a su rechazo.

Un año después

La bruma de la mañana no dejaba realizar su tarea a los bomberos, un joven deambulando por la carretera había dejado, no se sabia si voluntaria o involuntariamente, estampar su cuerpo sobre un automóvil que circulaba por allí, la velocidad seria excesiva ya que su cuerpo impacto de lleno en el parabrisas dejándolo sin vida al seccionar su cuello por donde se desangro en minutos.

Muy cerca de allí los policías recibían un aviso de que se había encontrado en el granero asesino un nuevo cadáver, una mujer muerta con una tijera de podar clavada en los ojos, con esta victima ya eran cinco los asesinados en aquellas circunstancias. Meses antes fue una pareja de las tantas que aprovechaban el viejo granero para tener relaciones, a pesar de la maldición que sobre el cernía, cuando en cada amanecer con niebla aparecía un cadáver.

Pues hacia un par de meses habían sido dos juntos, el muchacho colgado por el pecho con un gancho que le perforo literalmente el corazón y la joven que le acompañaba no había corrido mejor suerte, el de ella se encontraba encima de aquel banco de apoyo abierto por la mitad y con un un punzón clavado en medio.

El viejo granero se había ganado en dos años y con creces el sobre nombre de granero asesino. Creando el desacierto en las investigaciones de la policía que cada vez que podía tener una pista cualquier otra trastocaba toda la teoría del asesino caníbal, como también era llamado el SUDE.

Una escalofriante sensación se apreciaba al caminar por los pasillos de la morgue, el inspector Reynolds tenia que estar allí para recibir el informe del medico forense, se saludaron fríamente como estaban los dos cadáveres, el doctor Smith procedió con el protocolo y a la identificación ….. Mujer y hombre de 21 y 22 años respectivamente, sanos y sin ninguna enfermedad aparente, solo las secuelas que deja una juventud desenfrenada …. Hora de la muerte ella a las 6 de la mañana, él a las 7 hora de más densidad de niebla, por tanto causa de la muerte accidente de trafico, ella asesinada brutalmente, tú puedes verlo Reynolds ella no.Y por ultimo los dos estudiantes en el mismo centro universitario y según sus compañeros no eran pareja porque ella no quería.

– Olvidas decirme sus nombres Smith ….

– Cierto Reynolds, se me olvidaba, ella Margaret, él Dylan. -Respectivamente claro.