El reto de la semana: ¡Perdonar nos manda Dios!

El reto de la semana: ¡Perdonar nos manda Dios!

Las Palabras Descarriadas

El reto de esta semana estaba basado en el cuadro ¡Perdonar nos manda Dios! de Luis García Sanpedro.
Y ahora os dejo con este relato de Adelina GN.

¡ABUELO!
Adelina GN

—¿La miraste a la cara? Cipriano, no la debiste juzgar sin antes dejar que se explicase. Julia, tu hija, a buen seguro tendría muchas cosas que contar después de esos dos años largos en los que ha faltado de casa.
—¡Seguro qué sí! Pero no debo de dejar que en mi casa, nadie se salte a la torera las normas que yo como buen amo y señor decreto.
—Bueno, hombre, tampoco debes de ser tan autoritario, debes pensar que en este siglo esas cosas se solucionan de otro modo. No se destierra del hogar a un hijo por equivocarse, te puedo asegurar que se utilizan otros medios.
—Usted señora escritora, puede decir misa como el cura, y darme un…

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UNA VERDAD/Adelina Gimeno Navarro

UNA VERDAD/Adelina Gimeno Navarro

UNA VERDAD

Toma de mí lo que quieras…

Crees que te podré decir qué no, olvida perjuicios, todo crece.

El amor que siento supera fronteras.

Dudas… Ausencias… Falta de presencia.

Crees que te podré decir qué no, olvida perjuicios, todo muere.

El amor que siento supera juicios.

A la envidia… A la mentira… A la falta de certeza.

Si tomas de mí todo lo que quieras, alimentarás que sienta…

©Adelina Gimeno Navarro

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PORCIA/Adelina Gimeno Navarro

PORCIA/Adelina Gimeno Navarro

MICRORRELATO EN TORNO A LA SIGUIENTE OBRA PINTADA POR UNA MUJER
Elisabetta Sirani (Bolonia, 1637 – Bolonia, 1665)
“Porcia hiriéndose en la pierna”

PORCIA

Te fuiste querido esposo, el asesino, el devastador de sentimientos. Quieres matar y lo hiciste, arrebatando la vida a un único Julio César.
Pero a mí, a tu joven esposa Porcia, la dejaste vacía, ardiente de deseo, de amor. Inquietante al no tenerte. Tres nombres adornan tu personalidad Marco Junio Bruto.
Haciendo gritar mi carne para saber que podría ser silencio, hundí el cuchillo en mi muslo.
Enfermé ti, complaciente volví a escuchar, tu plan no se sabría jamás, la honda herida, selló mis labios de tu verdad.
Te fuiste querido esposo, dejando mi mutilación sangrando y podrida de dolor.
Me dejaste sola y encendida de amor, ahora encenderé mis entrañas, moriré, por las brasas encendidas que tragaré al no tener tu amor otra vez.

@Adelina…

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