ANIVERSARIO

descarga ddgg

EL ANIVERSARIO
Había llegado el día, Celia celebraba su cincuenta cumpleaños, desde hacia unos años lo celebraba con sus amigas, todas ellas entradas en años y con el mismo estado civil que la propia anfitriona. Muchas leyendas urbanas había al respecto en las que se cuestionaba que una mujer soltera no puede llegar a tener la misma experiencia en la cama con los hombres, que otra que airea sus conquistas para deleite de quién la escucha. En ese caso Celia hacia un mutis y en cualquier conversación al respecto evadía toda clase de preguntas sobre el tema. Ella era soltera sí, pero entera? Aquella respuesta la dejaba en interrogante incluso para el hombre que pudiera haberse acostado con ella. La noche del Sábado en la que la fiesta iba a ser celebrada, su mejor amiga tuvo un desliz verbal, se le escapaba el especial regalo que las demás iban a hacerle y en el que a pesar de no ser de su agrado Iris también había contribuido y estaba incluida en la lista de la tarjeta que le entregarían a Celia. De ahí fue que viniese todo, no quería lugar a errores a la hora de que su amiga encontrase en aquella habitación, el regalo que sin envolver le esperaría tendido en la cama. Celia la tranquilizaba, no se sorpendía ni lo mas mínimo de que sus amigas quisieran hacerle aquel obsequio, cada año le preguntaban lo mismo y estaban dispuestas a que perdiera la virginidad antes de que fuese demasiado tarde. Pero ella reía frente a la cara de desconformidad que Iris tenia, volvía a sosegar su animo rodeándola con su brazo y diciéndole que sabría lo que hacer cuando llegase el momento.
Finalmente todo estuvo genial, la cena fue un éxito, la música encantadora y el trato recibido por aquel matrimonio que regentaba el restaurante muy de agradecer. Llego la hora de los regalos y Celia se hizo la ingenua, cuando dentro de una caja de zapatos y entrelazada en el tallo de una rosa roja se encontraba una llave. Allí le esperaba el regalo le dijeron sus amigas, incluso Iris que la felicito con lagrimas en los ojos. Cuando ya la fiesta llego a su fin y quedaba clausurado su cincuenta aniversario, haciendo inevitables proyectos para el que vendría, Celia se despedía de todas y de todos, sin supuestamente saber qué le esperaba en aquella habitación. Al llegar se encontró que su monumental regalo pues era así estaba dormido, la espera le había cansado más, que lo cansado que lo hubiese dejado lo que en aquella cama hubiese hecho, por lo que abrió de nuevo la caja, tomo la rosa roja y esparció sus pétalos sobre la cama y a su lado. Y dejándolo dormido se marcho, nadie sabría jamas lo que allí había pasado, ni él, ni sus amigas, ni su especial amiga Iris.
©Adelina GN

BLANCO AÑIL

tu lees

BLANCO AÑIL / Microrelato
Le daba lastima mirarse al espejo, ver su pelo blanquecino la entristecía, consulto con sus hijos, sí mamá podía oscurecer de negro aquello que la hacía parecer mayor, su deseo estaba concedido y quedo en el centro de estética para subsanar el paso de los años. Al volver a casa todo fueron burlas, su pelo no concordaba con el resto de su cuerpo, el resultado parecía un disfraz, tendría que esperar varios meses para volver a tener su cabello acorde a su edad con aquel blanco añil merecido. Pero su subconsciente la ayudaría aquella noche, Clara era sonámbula se levantaba dormida a pasear por la casa, esa noche fue directa a la cocina por lo que al día siguiente sus hijos no encontraron la harina para hacerse las tortas con miel.

©Adelina GN

QUIERO, QUISE y QUERRÉ

16 - 1

QUIERO, QUISE y QUERRÉ

QUIERO…

Quiero que sientas, que presientas, que permanezcas suspendido en las nubes, cuando el olor característico de mi cuerpo, vuelvas a oler después de haberme amado.
Quiero ver como retornas al universo sensual de nuestros juegos, después de haber estado en esa cumbre de sentimientos que provoca siempre nuestro amor.
Quiero sentir como eres preso de mis deseos carnales, convirtiéndote en mi cómplice al pedirme compartirlos.
Quiero que me hagas sentir, presentir y que me obligues a permanecer en ese estado de letargo adormecido, cuando tus caricias en mi piel me aíslan del mundo.

QUISE

Quise que mi voz se escuchase después de que mis gritos en silencio se los llevase el viento de un otoño.
Quise que mis sentimientos resabiados no muriesen de aburrimiento frente a los años.
Quise vivir de una vez todo aquello que deje de vivir cuando el sonido del corazón enmudece.
Quise encontrar la libertad, pero Cupido se encargó de que así no fuese envenenándome de amor.
Quise que mis sueños tuviesen un futuro, que no se quedaran dormidos en mi almohada.
Quise hablar, sentir, ser libre y vivir, mis sueños se cumplieron y encontré el amor, con el que quise hablar, sentir, ser libre y vivir, soñé y me enamoré, y al final lo conseguí.
Quise y fui feliz.

QUERRÉ

Querré encarecidamente recordar cada una de tus caricias, cuando uno de estos días, el destino venga y nos separe para siempre.
Querré que así sea porque no entenderé la soledad sí tú no estás.
Querré olvidar todos esos momentos en los que una amalgama de sufrimientos intentaba ocultar mi sonrisa.
Querré que así sea porque no soportaría la compasión.
Querré que mi vida no acabe, pero será inevitable, terminara de igual modo, tal y como empezó, llorando y sin reconocer a nadie.
Querré que así sea porque no debe haber peor instante que una despedida sabiendo que no se va a volver.
Querré sí es que parto antes que tú, esperarte en mi cielo escribiendo nuestro amor.
Querré que así sea porque escribir sobre ti se convierte siempre en un poema de amor.
Querré que así sea porque no quiero, nunca quise, ni querré ser la segunda en embarcar en ese viaje que nos lleva hasta la eternidad.

© Adelina GN